Cuida tu pelo en verano

¡Ya está aquí! Vestidos de tirantes, días de playa y tardes de terrazas.

El verano nos gusta. No, no nos gusta: ¡nos encanta!  🏖

Pero ¿le encanta a nuestro pelo?

Para cuidar el cabello en verano, hemos de tener en cuenta un par de aspectos.

¡Sigue leyendo y te los contamos!

Efectos directos del verano en el pelo

Hemos consultado con nuestra bióloga especialista en cabello, Eni Gómez, para saber qué cosas debemos tener en cuenta cuando se acercan las altas temperaturas. 

Y es que hay dos fenómenos que juegan un papel muy importante y que afectarán a nuestro pelo en verano.

  • El aumento de temperatura modifica el ciclo capilar 🌡

Con la llegada del verano, aumentan las temperaturas: las diurnas, pero también las nocturnas. Como el pelo crece de noche, este aumento de temperatura va a significar una afectación del ciclo de vida del pelo, acelerándolo durante esta etapa. 

Como te hemos contado anteriormente , una aceleración del ciclo capilar se manifiesta en una caída capilar más acelerada durante una época, mientras pelos de diferentes partes de nuestra cabeza entra en fase de regeneración y vuelven a crecer. 

Así, a los 15 o 20 días de un cambio brusco de temperatura, observaremos una caída pronunciada de cabellos, que no debe preocuparnos. Son cabellos que nuestro cuerpo ha desarrollado para abrigar el cuero cabelludo en invierno y que en verano ya no son necesarios, de ahí su caída.

Recuerda que si pierdes entre 100 y 150 pelos por día estás en un rango normal.

  •  Una mayor sudoración del cuero cabelludo

Con la llegada del calor, aumenta la sudoración de nuestro cuero cabelludo. Con el aumento de la transpiración, el tallo capilar se humedece, con lo que gana peso y tiende a desplomarse. Puedes observar una pérdida de volumen en tu pelo en esta época del año, y será por esta causa.  

Agentes externos y su efecto en el pelo en verano

Además de estos factores fisiológicos que afectan a nuestro pelo y cuero cabelludo, en verano se juntan una serie de agentes externos que pueden castigar a nuestro cabello y alterar su equilibrio. El principal: el sol y su radiación.

El sol 🌞

En verano, estamos sometidos de forma continuada a la radiación solar (rayos ultravioleta)

Dosis pequeñas de sol no afectarán al cabello de forma significativa: al contrario, la producción de vitamina D (que se obtiene en un alto porcentaje de la luz solar) es buena para un gran número de procesos fisiológicos, incluyendo la buena salud del cabello. 

Según los expertos, en verano unos pocos minutos de absorción de rayos solares es todo lo que necesitamos para sintetizar esta vitamina. Sin embargo, una exposición prolongada del cabello al sol sin la debida protección castiga nuestro pelo de las siguientes formas:

Afectación al manto hidrolipídico

Nuestro cuero cabelludo, como cualquier otra área de nuestra piel, está recubierto por una emulsión con un contenido de agua y de grasa. La exposición al sol reseca esta capa, afectando su función de barrera protectora y dejando a nuestro pelo más expuesto a los daños ambientales (calor, sequedad, viento).

Daños en la cutícula

Está demostrado que la radiación solar perjudica las proteínas, aminoácidos y la cutícula de nuestros cabellos. Uno de los principales elementos que forman las proteínas de cabello es un aminoácido, la cisteína, que se oxida enormemente con la exposición al sol. La oxidación convierte la cisteina en ácido sulfónico, que daña la estructura del tallo capilar.

Oxidación 

Cuando nuestro pelo se ve expuesto repentinamente a una cantidad de luz solar, los aminoácidos y la melanina del tallo piloso se oxidan como mecanismo de defensa a esta “agresión” externa. El estrés oxidativo es una de las principales causas de envejecimiento capilar a corto plazo (cuando sucede en el tallo) y a largo plazo (cuando sucede en la raíz).

Cambios de color

Como te comentábamos en este artículo sobre la cana, la melanina es el compuesto que da color a nuestro pelo. El color del cabello depende de dos tipos de melanina y su presencia proporcional. La eumelanina  aporta un tono más oscuro al cabello, y la feomelanina un tono rojizo. Esta última es mucho más sensible a la radiación ultravioleta que la eumelanina, lo que significa que el cabello claro sufrirá alteraciones de color con una mayor facilidad ante los rayos solares. Por eso, los cabellos claros necesitan de mayor protección frente a la radiación solar.

Piscina, mar y otras actividades

Tanto el cloro de las piscinas como el agua del mar son dos elementos que tienen la potencialidad de alterar el equilibrio tanto de nuestro cuero cabelludo como de nuestro pelo. 

¿Un bañito en la piscina? Ojo con el cloro

El cloro es un compuesto químico usado para evitar la aparición de gérmenes en las zonas de baño colectivas. Si se encuentra en concentraciones elevadas, puede irritar nuestra piel y nuestro cuero cabelludo. 

Las personas con cabellos teñidos o decolorados tienen que tener especial cuidado con las piscinas ya que los tintes dotan a la cutícula del pelo de mayor porosidad, haciéndola extra sensible a elementos químicos -como el cloro- . Además, la posible oxidación de otros metales en el agua de la piscina puede causar ese temido color verdoso en los cabellos muy rubios. Para evitar los daños del cloro en el pelo, intenta usar gorro de baño siempre que sea posible, y no te saltes la ducha después de un chapuzón en la piscina. ¡Productos muy hidratantes y protectores para el pelo son un “must” para tu neceser de piscina este verano!

Otros 

Además del cloro de la piscina, tanto el uso de sombreros y gorras, como el viento y la arena en la playa, y la exposición repetida a sal marina son factores que nuestro cuero cabelludo y pelo interpretan como agresión.

Nada impide que disfrutes de la vida este verano, pero te recomendamos prestar atención a todo lo que le estás pidiendo a tu pelo que soporte, y dale una dosis de mimos y cuidados extra para no terminar el verano con el pelo pobre, deshidratado y frágil. 

Protege tu pelo en verano

  • Usa protectores solares 

Son un imprescindible del verano. Te recomendamos que los lleves siempre encima y te los apliques varias veces por día. Tu cutícula y tallo capilar te van a estar muy agradecidas, créenos.

  • Lavados con agua siempre que sea necesario y uso de productos hidratantes 

Tanto si lo has sumergido en el agua del mar como en la de la piscina, es imprescindible lavar bien el pelo con agua para eliminar restos de salitre y cloro. Puedes lavarlo así, sólo con agua, tantas veces como desees, y cuando te toque lavarlo con champú, utiliza un champú hidratante, con tensioactivos limpiadores suaves. Acompáñalo siempre de un acondicionador (con o sin aclarado) y ocasionalmente de una mascarilla hidratante.

  • Acondicionador sin aclarado para la playa o piscina

Cuando salimos del agua, el pelo está en su momento más frágil, así que peinarlo a tirones no es la mejor idea del mundo. Te sugerimos usar un acondicionador sin aclarado y un peine de púas anchas para desenredarlo con cuidado y evitar que se rompa.

  • Protege tu rubio

¿Notas que con el verano, las mechas pierden el tono más rápido? ¿El rubio amarillea o se vuelve naranja? Con un champú con tonos violetas conseguirás matizar el color y mantenerlo frío por más tiempo

¿Quieres prepararte para el verano con los mejores productos?

Si estás perdido/a con el tema del cuidado capilar en verano, ¡consúltanos! Te ayudaremos a preparar tu neceser de vacaciones con todo lo que necesitas para un PELO10. 

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¡Y vamos a la playa!